Consejos para un consumo más sostenible en la compra, preparación y almacenamiento de alimentos

En muchos hogares se tienen la buena costumbre de preparar los alimentos. Sin embargo, los alimentos preparados en la casa pueden generar problemas de salud y al ambiente, dependiendo la forma en cómo se preparen, en dónde se adquieran y los utensilios que se utilicen en la preparación o el almacenamiento de los alimentos. Por lo mencionado, queremos brindarle algunos consejos para que la preparación o el almacenamiento de alimentos sean más “sostenible” y saludable. Le dejamos algunas recomendaciones.

Antes de comprar sus alimentos:

  • Promueva el comercio justo, es decir, compre en lugares en donde la intermediación de productos alimenticios sea mínima o inexistente y le paguen un precio justo a los pequeños productores de alimentos.
  • Prefiera la compra y consumo de alimentos producidos localmente, ya que tienen una menor huella de carbono.
  • Prefiera la compra de alimentos producidos por pequeños productores sostenibles o por la producción familiar.
  • Si está a su alcance, prefiera aquellos negocios que le ofrecen alimentos orgánicos o libres de pesticidas y otros contaminantes químicos. Cerciórese de que lo que ofrece el negocio es cierto.  
  • Lleve sus propias bolsas al hacer las compras de alimentos, procurando que éstas sean reutilizables.
  • Si va a utilizar transporte automotor para hacer sus compras, coordine con un vecino o pariente; esto con la finalidad de que compartan el transporte y que las emisiones correspondientes al desplazamiento al lugar de compra sean menores.
  • Si le es posible, vaya a hacer las compras a pie, en bicicleta, en medios de transporte alternativo o transporte público. 
  • Lleve su propia agua en un envase retornable cuando va de compras, evite la adquisición de agua embotellada.
  • En la medida de lo posible, busque alimentos saludables que luego le permitan producirlos en la casa como el yogourt artesanal y otros similares.
  • Lleve sus propios recipientes para comprar la carne o el queso; de esta forma evita el tener que usar bolsas desechables.
  • Si el lugar en donde va a hacer sus compras está al aire libre, tome las precauciones contra el sol (bloqueador solar, gorra o sombreo, lentes de sol, etc.).
  • Planifique la dieta durante la semana, para evitar la compra excesiva y desperdicio de alimentos.

 

Durante la compra:

  • Procure llevar una lista de los alimentos que necesita comprar, para evitar la compra excesiva y posterior desperdicio de alimentos.
  • Compre los productos de temporada y adquiera productos variados, para que le permitan tener una alimentación completa y variada.
  • Compre alimentos que le permitan hacer comidas más saludables y tener una dieta balanceada.
  • No vaya a hacer las compras de alimentos cuando tiene hambre, porque va a incrementar la compra de “antojos”, alimentos poco saludables o en cantidades excesivas.
  • Compre también aquellos alimentos que tienen pequeñas imperfecciones. El que los alimentos se vean perfectos, aumenta el desperdicio de comida.
  • Compre frutas de la época, para que le permita hacer refrescos caseros más saludables. No se exceda en la cantidad de azúcar al preparar los refrescos naturales. Evite la compra de refrescos artificiales.
  • Prefiera aquellos negocios que le ofrecen alimentos orgánicos o libres de pesticidas y otros contaminantes químicos. Cerciórese de que lo que ofrece el negocio es cierto.
  • Evite o disminuya la compra de alimentos con altos contenidos de grasas saturadas, azúcares, harinas procesadas y otras sustancias que le pueden afectar en su salud, como alimentos fritos, postres, repostería, etc.
  • Evite totalmente la compra de vegetales que vengan envueltos en plástico y/o en bandejas de poliestireno expandido (estereofón). Compre vegetales sin envoltorios innecesarios.
  • Evite la compra de frutas procesadas en bolsas plásticas. Compre las frutas enteras y procéselas en su casa.
  • Compre alimentos poco procesados. Evite la compra de alimentos altamente procesados, ya que en muchos casos no son la mejor opción para su familia y generalmente tienen una mayor huella ambiental que aquellos procesados en la casa.
  • Adquiera los alimentos con todas sus partes, (por ejemplo la remolacha o los rábanos con sus hojas), para que luego pueda usar todas sus partes en diferentes recetas de comida.
  • Si va a comprar alimentos con algún grado de procesamiento, asegúrese de que han sido preparados de forma inocua y no se conviertan en un riesgo para su salud y la de su familia.
  • En la compra de alimentos a base de carbohidratos, prefiera aquellos producidos localmente y que son poco procesados como las verduras; evite en lo posible los carbohidratos muy procesados, como las harinas blancas y la repostería.
  • Procure escoger un negocio para comprar sus alimentos en el cual se tienen las facilidades para separar los residuos para el reciclaje y que tenga un programa de reducción de residuos. Si en el sitio hay facilidades para la gestión adecuada de los residuos, separe sus residuos y deposítelos en la forma que se lo indiquen.
  • Procure que el negocio en donde compra los alimentos contrata a personal de las comunidades vecinas, a personas con discapacidad o a personas relacionadas con los productores locales y sea un negocio que respeta los derechos laborales de sus empleados.
  • Rechace los plásticos de un solo uso (bolsas plásticas, envolturas de plástico, etc.) en sus compras. Utilice sus propias bolsas.
  • Con su escogencia, apoye la preservación de la cultura gastronómica local y sostenible.
  • Si durante la compra va a adquirir bebidas que vienen envasadas, prefiera aquellas que vienen en envases retornables.
  • Recomiende el lugar a otras personas que sean sensibles al tema de la sostenibilidad.

 

En la preparación:

  • Lávese bien las manos antes de preparar los alimentos.
  • Limpie bien las superficies en donde va a preparar los alimentos.
  • Investigue en internet u otros medios a su alcance acerca de la forma de preparar comidas con esas partes de los alimentos que son saludables, pero que ordinariamente no se consumen (como por ejemplo las hojas de ciertos tubérculos o raíces tales como los rábanos, remolacha, etc).

Para utilizar las hojas de remolacha puede consultar en: http://deremolacha.com/hojas/

Para utilizar las hojas del rábano, consultar en: http://www.revistasolucionesnaturales.com/hojas-de-rabano-salteadas/ o en: https://cookpad.com/ar/buscar/hoja%20de%20rabanito

  • Las frutas enteras que compró, procéselas en su casa y las coloca dentro de envases no desechables, para evitar la generación de residuos con bolsas o empaques de un solo uso.
  • Investigue en internet u otros medios a su alcance la preparación de alimentos con productos de temporada; de esa forma va a tener una alimentación interesante y variada.
  • Utilice la “piel” de la papa y de otros vegetales para preparar comidas como sopas y similares, para reducir el desperdicio de alimentos.
  • Utilice agua limpia para preparar sus alimentos. Reduzca en lo posible el consumo de agua en la preparación de alimentos.
  • Si tiene utensilios de madera o bambú, como cucharas para revolver o tablas de picar, procure que queden secas después de lavadas, porque se pueden desarrollar bacterias en su superficie si quedan con humedad.
  • Evite la preparación de alimentos que estén descompuestos.
  • Prefiera los postres preparados con frutas y yogourt, reduzca el consumo de repostería.
  • No utilice ollas y sartenes de aluminio fundido en la preparación de alimentos, ya que el aluminio puede contaminar la comida y además estos utensilios pueden contener metales pesados como contaminantes, que afectan al ambiente y su salud.
  • Si utiliza ollas o sartenes de hierro fundido, tome en cuenta que aunque el hierro es bueno para su salud, si los deja mojados mucho tiempo se van a herrumbrar.  Además, si cocina con exceso de aceite o grasa, se le hacer una capa de grasas quemadas, que deben ser removidas.
  • Las ollas o sartenes de vidrio, barro cocido sin esmalte y acero con titanio (que no contengan níquel o cromo) son adecuadas para cocinar, ya que son materiales inertes que no liberan compuestos tóxicos a los alimentos.
  • Las ollas o sartenes con antiadherentes deben estar libres de teflón (politetraflouretileno). Este producto contiene otro producto llamado PFOA, que es perjudicial para la salud y el ambiente y se libera cuando la capa de teflón se deteriora. 
  • Evite el uso de utensilios de cocina de acero inoxidable que se hayan fabricado con níquel y/o cromo (los que son muy brillantes), ya que ambos metales son tóxicos y se pueden liberar en los alimentos. Procure el uso de utensilios de acero inoxidable que garanticen que no contienen estos dos metales. Si no está seguro del contenido de níquel o cromo, consulte a la empresa que distribuye la marca de esos utensilios.
  • Evite las ollas o sartenes esmaltados, ya que algunos de estos esmaltes tienen sustancias que no son buenas para la salud.
  • Cerciórese del tiempo de cocción de los alimentos, de forma que no se utilice mayor tiempo que les haga perder sus nutrientes y que conlleve un consumo de energía innecesario.
  • Hierba los vegetales con poca agua y a fuego lento.
  • Una vez preparados, no deje los alimentos por más de dos horas sin refrigeración.
  • Aquellos alimentos altos en proteínas (carnes, frijoles y legumbres, quesos y otros productos lácteos), deben guardarse en refrigeración a las temperaturas recomendadas para evitar su descomposición.
  • No prepare o caliente en el horno de microondas los alimentos que estén contenidos en envases de plástico. 

 

Almacenamiento:

  • Guarde las carnes y pescados en el congelador después de la compra. Trate de planificar las comidas que va a preparar un día antes, de modo que por ejemplo pueda descongelar los alimentos horas antes, pasándolos de la parte del congelador a la parte baja de la refrigeradora, a efectos de mantener sus nutrientes, textura y sabor. No descongele alimentos debajo del chorro de agua del grifo, ya que esta práctica provoca un alto desperdicio de agua.
  • En caso de congelar verduras y vegetales, hágalo en trozos pequeños y por porciones para que posteriormente su descongelamiento sea más fácil y rápido.
  • Almacene los vegetales de hoja (lechuga, culantro, albahaca, espinaca,  etc.) a las temperaturas recomendadas dentro del refrigerador (4 °C).  Utilice recipientes reutilizables para guardar estos alimentos.
  • Los alimentos preparados deben guardarse en el refrigerador y consumirse en el menor tiempo posible después de su preparación.
  • Prefiera el almacenamiento de alimentos en contenedores inertes como los de vidrio.
  • No descongele y congele sucesivamente los alimentos, pues esto atenta contra la inocuidad de los mismos, además de que provoca mayor gasto de energía en su refrigerador. Lo anterior es más significativo si se trata de alimentos altos en proteínas.
  • Almacene los frijoles en recipientes pequeños, que le permitan descongelar porciones para pocos días. Evite el estar calentando sucesivamente cantidades mayores de frijoles para mantenerlos sin descomposición, pues esto hace que gaste más energía.

 

Disposición final de residuos:

  • Aquellos residuos que no pueda utilizar en la preparación de otros alimentos, los puede utilizar para hacer abono orgánico en su vivienda.

 

Si desea consultar más consejos de consumo sostenible para otros artículos, acceda a la página: http://www.digeca.go.cr/areas/consejos-para-consumo-sostenible

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